Los derechos humanos en la edad moderna y en la edad media

 

Los Derechos Humanos en la Edad Moderna.





La Edad Moderna trajo consigo el triunfo de una nueva clase social, la burguesía adinerada pero plebeya, que a través de distintas revoluciones fue imponiendo una visión liberal de la sociedad. La burguesía buscaba mayor igualdad de oportunidades, sin importar el origen de las personas, ni los mandatos del monarca.

Pensadores como Voltaire (1694-1778), John Locke (1632-1704), Thomas Hobbes (1588-1679) y Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), entre muchos otros, cimentaron una nueva visión de mundo. Su momento principal de manifestación fue la Revolución Francesa de 1789, en la que se puso fin violentamente a la monarquía y se instauró un orden republicano que aspiraba a tres grandes cosas: libertad, igualdad y fraternidad.

De hecho, fueron los Revolucionarios Franceses, inmersos en su sed de cambios y de refundar el sistema, quienes por primera vez en la historia hablaron de Derechos Humanos Universales. Para ello, la Asamblea Nacional recién constituida llevó adelante la Proclamación de los Derechos del Hombre en Sociedad, retomando un concepto expuesto antes por Thomas Paine en su obra The Rights of Man ("Los derechos del hombre") de 1792.

A pesar del fracaso de la Revolución Francesa, las cosas nunca volvieron a ser como antes. La idea de los Derechos Humanos fue recogida por los movimientos políticos obreristas, sindicalistas y socialistas del siglo XVIII y XIX que, frente al sistema capitalista industrial, pujaban por cambios y nuevas libertades, tal y como lo había hecho en los siglos anteriores la burguesía.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos

Historia de los Derechos Humanos Declaración Universal



El siglo XX estuvo caracterizado por guerras crueles y prolongadas, como la Primera y Segunda Guerras Mundiales, en las que el conflicto militar estuvo por primera vez ayudado por tecnologías industriales, y horrores nunca antes vistos se cometieron: el uso bélico de gases y químicos, los campos de exterminio del nazismo, las bombas atómicas estadounidenses sobre Japón, etcétera.

El trauma social y cultural de este último conflicto fue tal, que en 1945 nació la Organización de las Naciones Unidas para procurar que nada similar volviera a producirse.

La Asamblea General de este organismo adoptó, el 10 de diciembre de 1948, la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Fue el primero de muchos tratados internacionales en la materia, como son la Convención Europea de Derechos Humanos de 1950, los Pactos Internacionales de Derechos Humanos de 1966 o la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969.

Estos numerosos acuerdos en materia de Derechos Humanos, por desgracia, no impidieron ni impiden en tiempos recientes que se sigan violentando los derechos fundamentales de la humanidad. Sin embargo, hoy son entendidos como universales (sin discriminación alguna por ningún tipo de criterio social, político, étnico o religioso), inalienables e irrenunciables, es decir, comunes a cualquier ser humano en cualquier lugar del mundo.

Pero incluso así, es cierto que por primera vez en la historia el concepto de dignidad humana tiene quien lo defienda. Además, es importante que hoy la violación a los Derechos Humanos de una persona es tenida como un delito punible en cualquier lugar del planeta y que no prescribe sin importar cuánto tiempo haya pasado.

¿Cuáles son los derechos humanos en la Edad Media?

En la Edad Media, los derechos humanos eran muy diferentes a los que conocemos hoy en día. En lugar de ser derechos inalienables e inherentes a todas las personas, eran más bien privilegios y concesiones otorgados por el soberano a los barones y hombres libres. Estos derechos eran pactados en acuerdos y cartas que establecían los límites del poder del rey y los derechos y obligaciones de los nobles.

La mayoría de los derechos en la Edad Media estaban relacionados con la propiedad y el estatus social. Los nobles tenían derechos como el derecho a poseer tierras, el derecho a recibir justicia por parte de un tribunal y el derecho a participar en la toma de decisiones políticas. Por otro lado, la masa sometida de los súbditos, que incluía a los siervos, no tenía acceso a estos derechos. Los siervos eran considerados propiedad de los señores feudales y estaban sujetos a una serie de restricciones y obligaciones, como trabajar la tierra del señor y pagar impuestos.

En la antigüedad, la concepción de los derechos humanos estaba ligada a la idea de ciudadanía, en la cual solo los hombres libres y propietarios tenían derechos y privilegios. Sin embargo, con el avance de la democracia y el reconocimiento de la igualdad entre los seres humanos, se fue ampliando el concepto de derechos humanos para incluir a todas las personas, independientemente de su género, raza, religión u orientación sexual.

Hoy en día, los derechos humanos están consagrados en numerosos instrumentos internacionales, como la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, que establece los derechos fundamentales de todas las personas. Estos derechos abarcan desde el derecho a la vida, la libertad y la seguridad personal, hasta el derecho a la igualdad, la no discriminación, la libertad de expresión y el acceso a la educación y la salud.


Comentarios